La Ofrenda constituye uno de los actos finales de las Fiestas de San Lorenzo. En esta, participan familias enteras, acompañadas por niños de todas las edades, ataviados con el traje regional, además de la Comisión de Fiestas del Ayuntamiento de Huesca, la Cofradía de los Caballeros de San Lorenzo, Asociaciones Folklóricas de Huesca y su provincia, así como del exterior, las peñas y las mairalesas de las peñas recreativas y de los barrios de la ciudad. Ramos de albahaca y claveles blancos o de rosas y cestas cargadas con frutos de la huerta oscense, uva moscatel, melocotones, peras, pepinos, calabazas, cebollas, tomates o almendras son ofrecidos a la imagen de San Lorenzo, situada delante de la parroquia.

Los danzantes de Huesca y la banda de música cierran la Ofrenda, realizando sus danzas a lo largo de todo el recorrido de la misma. Al llegar a las proximidades de la Basílica de San Lorenzo, mientras una familia de la Agrupación realiza la ofrenda al Santo, se interpreta la danza del "degollau". Finalmente, la danza de las espadas, delante de la peana de San Lorenzo, constituye la ofrenda final de los danzantes y de la ciudad de Huesca a su patrón.


Haga clic aquí para obtener acceso a la Galería.