El pasado mes de marzo dos antiguos y queridos danzantes, Santos Santolaria Fernández y Emilio Miravé Lasaosa, dejaron de bailar para siempre y el sentimiento de pesar y dolor se apoderó de la Agrupación de Danzantes.

   
Santos Santolaria Fernandez  Emilio Mirave Lasaosa
Foto cortesía familia Mirave Lasaosa 


Santos Santolaria (1936-2010) fue danzante durante más de 35 años ingresando en la Agrupación en el año 1952, a la edad de 16 años, cuando todavía era mayoral Pablo Esperanza “Cacón”. En el año 1988, con Victorino Solanes como mayoral de la Agrupación, se retiró y cedió su testigo a un hijo suyo. Además de danzante fue comerciante, y durante cerca de 60 años regentó su querido, popular y tradicional comercio en el coso bajo. En la “Tijera de Oro” pasó gran parte de su vida, y se puede decir que además de su ocupación fue su gran afición. Tanto disfrutaba con el contacto y conversación de la gente, que prolongó su vida laboral hasta el mismo día en que se despidió de todos nosotros.

Emilio Miravé Lasaosa “Meñe” (1940-2010) se incorporó al dance en el año 1954, ocupando el puesto de su padre, D. Emilio Miravé Diez, y mantuvo el puesto de danzante hasta el año 1971, en que por motivos laborales tuvo ausentarse de la ciudad y “emigrar” a Madrid. La saga Miravé, padre e hijo, cubrieron una larga etapa de 38 años, desde aquel significativo año de 1933 cuando la política estuvo a punto de acabar con la tradición del dance en Huesca. Ese año, la entrada de Emilio Miravé Diez en una Agrupación, que hasta entonces era casi exclusiva de los hortelanos, dio lugar a la conocida denominación de “danzantes señoritos”. Así, desde muy niño, Emilio Miravé “Meñe” vivió muy intensamente el sentimiento Laurentino y la devoción por San Lorenzo, que posteriormente le acompañaron durante toda su vida.

Ambos danzantes coincidieron durante muchos años bailando en honor a San Lorenzo, y se da la circunstancia de que años después fueron homenajeados por la Agrupación de Danzantes y la ciudad de Huesca, junto a Raimundo Bambó Mompradé. Fue un 24 de abril del año 2000, dentro de los actos celebrados con motivo de la Festividad de San Jorge, cuando la Agrupación de Danzantes de Huesca les entregó el “danzante de oro”. El homenaje que fue presidido por el alcalde de Huesca, D. Fernando Elboj, y contó con D. Enrique Sánchez Carrasco como mantenedor del acto, se celebró en un salón de actos de un palacio de la Diputación Provincial abarrotado de público.

Nuestro más sincero pésame a las familias de estos queridos danzantes

Homenaje danzantes (2000) Entrega del danzante de oro a los danzantes: Emilio Miravé Lasaosa, Raimundo Bambo Mompradé y Santos Santolaria Fernandez. Salon de actos de la Diputación Provincial de Huesca




Los danzantes y la jota
Danzantes de Huesca, 1984