Uno de los momentos más difíciles de la Agrupación de Danzantes aconteció en el año 1933 cuando la política estuvo a punto de acabar con la tradición del dance en Huesca. Juan Andreu en su libro Memorias de un danzante describé así lo sucedido aquel año y como surgieron los "danzantes señoritos"

"Con el año 1933 vino el alumbramiento de los denominados "señoritos". Por aquella época, al parecer, todos los obreros tenían que pertenecer a la CNT. A algunos les amenazaron si seguían danzando, y varios se retiraron. Esta es una historia que a ningún danzante le gusta recordar. La proyección de los danzantes de Huesca se veía en peligro y es aquí cuando entran Pascual Tricas, "confitero" de toda la vida; Hilario Nogués, "alpargatero"; Miguel Viñuales "Michino", y Pascuala Ramón, madre de Victorino Solanes, y deciden idear una solución: La Agrupación de Danzantes infantiles, que, entremezclada con un cuadro de "danzantes mayores", sacarían adelante la tradición. Flora Solanes, sería quien les confeccionaría los vistosos trajes de danzante"

"Las plazas vacantes son las que ocuparon dos labradores (paraíso y "Nino"), Jose Martínez, Marianito Pérez y Emilio Miravé. Como los tres últimos rompían con la tradición de que el Danzante era labrador, se les comenzó a llamar los Danzantes "señoritos".


Danzantes "Señoritos"  Danzantes labradores  Danzantes infantiles 
Martínez, Pepito (palo cintas)  Nunilo, Bernardino (Nino)  Lacoma, José 
Miravé, Emilio  Paraíso, Jesus  Garcés, Mariano 
Pérez, Mariano    Solanes, Victorino 
    Galindo, Vicente 
    Gota, Agustín 
    Ramón, Emilio 
    Nogués, Hilario 
    Esperanza, Anselmo 
    Soria, Pablo 
    Bitrian, Francisco 
    Garcés Paraíso, José 
    Gracia, Jesús 
    Jordan, Jose M  



Danzantes antiguos
Antiguos danzantes