En el especial de San Lorenzo del diario del Altoraragón del 10 de agosto del año 2010 el historiador oscense Carlos Garcés Manau publica un artículo en el que contrasta detalladamente las informaciones sobre la historia de los danzantes de Huesca y Jaca que se han publicado en los últimos años. A continuación se muestra un resumen de esta revisión histórica.

Existen noticias sobre ambos publicadas en los siglos XVII y XVIII, descubiertas en archivos y bibliotecas, que los convierten en dos de los dances aragoneses de orígenes históricos mejor conocidos. Sin embargo, existen ciertas diferencias que se resumen a continuación.

En primer lugar, los danzantes de Jaca parecen ser más antiguos. Están bien documentados desde la primera mitad del siglo XVII, y ya entones participan en la fiesta de Santa Orosia y cuentan con el respaldo del Concejo. De los danzantes de Huesca, por el contrario, las primeras informaciones, de la segunda mitad del siglo XVII, lo que reflejan, justamente, es la reticencia de las autoridades municipales hacia los mismos; y para verles participar en las fiestas de San Lorenzo hay que esperar a fines del siglo XVIII.

Otras diferencias: los danzantes jacetanos llevaban castañuelas, mientras los dances oscenses eran de espadas. En Jaca había dos grupos de danzantes, uno de labradores y otro de artesanos; en Huesca, aunque en 1663 se menciona también a los "oficiales", los danzantes fueron, sobre todo, cosa de labradores. Los gremios artesanales, de hecho, participaron en las fiestas de 1746 y 1789 imitando compañías militares, en algunos casos disfrazados de turcos.

     
     


Pero lo que separa, sin duda, la historia primitiva del dance en Huesca y Jaca es la actitud mostrada por el Concejo. En el caso jaqués, las autoridades municipales, desde un primer momento, pagan a los danzantes para que participen en las fiestas (durante mucho tiempo, la cantidad fue de doce libras), porque los consideraban parte consustancial de los festejos. En nuestra ciudad, sin embargo, la realidad es muy distinta: en la riquísima documentación municipal oscense de los siglos XVII y XVIII sólo hay dos noticias sobre los danzantes, las de 1663 y 1686-87, y como hemos visto lo que se trasluce en ellas es el recelo del Concejo hacia los dances. Para encontrar las demás informaciones de estas centurias, tampoco muchas, sobre los danzantes de Huescaca hay que acudir a los relatos impresos de las fiestas de 1746 y 1789, a la documentación del colegio universitario de Santiago y al Ceremonial de la Catedral. En la documentación del Concejo, por ejemplo, las noticias si son frecuentes sobre la comparsa de gigantes y cabezudos pues no en vano era, desde 1663, municipal. Pero sobre los danzantes, las referencias brillan casi totalmente por su asuencia.

Los danzantes de Huesca y Jaca [230 KB] (parte I)  Los danzantes de Huesca y Jaca [294 KB] (parte II)  
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Año 1961
Viaje a Roma, 25 aniversario